La oferta de museos en la capital holandesa es amplÃsima. Está el mundialmente famoso Rijksmuseum, los hay dedicados a sus dos pintores más universales: Rembrandt y Van Gogh. Hay otro que nos muestra la historia de la ciudad. Está el dedicado a la cerveza Heineken, la casa de Ana Frank, el del Palacio Real, el arqueológico, el de arte moderno. En definitiva, para todos los gustos. Pero aquà vamos a hablar de dos museos que no pueden tener mejor emplazamiento que en la libertaria Amsterdam: el Museo del Sexo y el Museo Erótico.

Museo del Sexo. Foto: Flickr.com
El primero, el Sexmuseum, situado en la céntrica calle Damrak, número 18, en pleno Barrio Rojo. Esta exposición muestra una enorme colección de objetos eróticos de todas las épocas y culturas, sin ningún tipo de censura, en el sentido de que hasta hay una zona dedicada al sexo más brutal, oscuro y extremo. No obstante, para no asustar y escandalizar, este apartado del museo aparece señalizado, avisando al visitante de que tal vez lo que va a ver no sea de su agrado.

Museo Erótico. Foto: Flickr.com
El segundo de los museos dedicado a los placeres carnales es el Museo Erótico. Mientras que el Museo del Sexo cobra entrada, en este caso se trata de un museo gratuito, en el que a través de la multitud de juguetes eróticos que te muestran, tal vez te entre el apetito en ese momento y acabes comprando uno (o varios) de esos objetos para probarlos más tarde en el hotel. Este museo se encuentra en Oudezijds Acheterburgwal, 54.
