Ir de coffee shops en Amsterdam
Se trata de una especie de tradición europea y consiste en viajar a Amsterdam en busca de una experiencia de libertad muy difícil de conseguir en otros países distintos a Holanda. Evidentemente estoy hablando de viajar con veintipocos a la capital holandesa para poder fumar tranquilamente en un bar unos cuantos porros.

Foto: Flickr.com
Pero no hay que llamarse a engaño. Alguno puede pensar que no hay reglas en los bares de Amsterdam, pero no es así, las hay. Lo primero que hay que saber es que no todos los bares son coffee shops donde se permite comprar y tomar drogas blandas. Únicamente aquellos locales que cumplen con unas estrictas normas, controles y un cuantioso pago de tasas lo pueden permitir.
Por otro lado, no todas las drogas son legales en estos bares. Tan sólo drogas como el hachis o la marihuana pueden adquirirse en la barra del bar y fumarla luego plácidamente tomando algo.
Y por último hay otra connotación importante. Se trata de un hecho cultural y de costumbre. Es raro ver pandillas de holandeses abusando del consumo hasta la saciedad en estos coffee shops. Como mucho se toman un té, un café o una cerveza y conversan fumando un porro. No se trata de una especie de festival del consumo.
De hecho, es mucho más común que los propios holandeses vayan a su coffee shop de confianza, consulten la carta de cannabis, compren lo que les apetezca y se la lleven en el bolsillo para consumirla más tarde en su casa.
Cuando entras a los coffee shops del centro de Amsterdam, por regla general la mayor parte de la gente que hay dentro es extranjera, por supuestos todos mayores de 18 años, algo con lo que son muy estrictos. Es decir, son turistas en busca de esa experiencia, que como ya he dicho no se puede tener en todos los sitios.
Artículos relacionados
- No related posts








Últimos comentarios