Mientras que los desayunos de un holandés suelen ser bastante potentes, cuantiosos y con buen surtido de comida, no ocurre lo mismo a la hora del almuerzo, por cierto a una hora temprana, entre las doce y media de la mañana y como muy, muy tarde, las dos de la tarde. En realidad, más que de una comida como la concebimos en España, se trata de una parada en el horario laboral en la que se aprovecha para tomar un tentempié en forma de sándwich o algo rápido.

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No obstante, si vas de turista puedes tomártelo con muchÃsima más calma y puedes entrar a ciertos bares y restaurantes para probar algunos de los almuerzos más habituales en las ciudades holandesas.
Posiblemente, uno de los más populares son los pannekoeken, que en realidad son muy similares a las crêpes francesas, pero a la holandesa a las que añaden generalmente bacon o queso. Otro tipo de bocado muy habitual son los saucijzenbroodje, que se trata de unos preciosos y repletos pasteles de carne con masa de hojaldre, aunque si lo tuyo no es la carne y eres vegetariano, no te preocupes porque también los podrás encontrar rellenos de vegetales, y también están deliciosos, y por supuesto quitan el hambre.
Otros tipos de productos muy habituales a la hora de la comida de los holandeses son sus sabrosas croquetas (kroketten), los platos de patatas fritas con la inevitable mayonesa, o las peculiares galletas de jengibre y chocolate. Si vas a Holanda, prueba a comer alguno de estos alimentos, además de integrarte en las costumbres del paÃs, te saldrá bastante económico, y mucho más barato que sentarte en un restaurante a la hora de comer.
